Un cuadro que nace del cariño a una vieja amiga. Flores de todos los colores sobre un fondo que va del rosa al blanco. Una composición entre lo tradicional y lo contemporáneo que invita a la contemplación y carga un sentimiento de conexión emocional y amor.
Pintado a mano con acrilico, pincel y espatula sobre bastidor | 40 x 60 cm.